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domingo, 26 de septiembre de 2010

CUERVOS Y ARANGOS


Por: Bernardo Mejía Arango.

Colaboración especial, conceptos y material bibliográfico remitidos por el Sociólogo Juan Danilo Orozco

El apellido es el nombre de familia con el que se distingue a las personas. Fue en Roma donde surgió el uso del apellido, como una costumbre inicial en la que a la persona se le distinguía por un nombre al cual se le adicionó un "apodo" o "mote" que indicaba una cualidad, una condición física y muchas veces un defecto de una persona. Así, en Roma se comenzó a añadir al nombre de una persona, el de la tribu a la cual pertenecía, es decir el pronomen y el cognomen.

Las familias y por ende los apellidos al igual que los municipios, así como las provincias,condados, estados, comunidades y naciones, cuentan con blasones o armas heráldicas que los distinguen. Esto es lo que se llama heráldica cívica. Los escudos cumplen la misión de mostrar, con figuras y atributos determinados, lo que se tiene por personalidad diferenciada de las entidades geográficas respectivas.


De acuerdo con Francisco Piferrer en el tomo VI de su obra "Nobiliario de Reinos y Señorías de España" la palabra blasón es de origen oriental, ya el pueblo de Israel utilizaba por símbolo el Arca de la Alianza y por divisa o grito de guerra el sagrado y venerado nombre de Jehová.


Corvo, es en asturiano Curvo, el apellido de don Pelayo, ancestro de los Arango de Asturias.


Pravía es un municipio del centro de Asturias, en España, el cual desde los tiempos inmemoriales, se asocia con los cuervos, concretamente con los seis que aparecen en su escudo, y cuyo origen se remonta a la época de los Corvinos Romanos, ligados con la reconquista de España.


Los siguientes dos párrafos son tomados del blog "La Vuelta al Día de los Arango", de Jesús Arango Fernández:


Arango es un antiguo y noble apellido de Asturias, con casa solar en el concejo de Pravia. Tiene su origen del linaje Cuervo, del cual procede. Tirso de Avilés dice que la villa de Pravia pinta por armas las mismas que la familia de los Cuervo de Arango, que son seis cuervos en campo de plata. Quizás la razón para que el municipio de Pravia adoptase este escudo fue que la Casa de Fernán Cuervo estaba situada cerca de la antigua muralla de Pravia, cayendo a la Plaza antigua de la puerta del Cai, por lo que su escudo se podía ver al entrar en la villa. Esta es una afirmación algo incierta porque lo que si se sabe con fundamentos históricos es que el escudo de armas de los Curvo, que es lo mismo que los Cuervo, y por ende de los Arango, tiene origen en los Corvinos romanos y las razones históricas que los llevaron a fundar la Falvium Avia (Hoy Pravia) en la Asturias actual y luego a Cántabos y Asturianos con su duque Herdo (De origen nórdico) a pelear en las guerras púnicas llevadas a cabo entre Roma y Cartago.


De acuerdo con Heráldica Cívica, (http://www.heraldicabc.com/heraldica_municipal,html), los romanos tuvieron como blasón primero una loba, luego un cuervo y finalmente un águila. El cuervo era muy seguramente el mismo del blasón de los Corvinos romanos, el mismo de Marco Valerio Messala Corvino.


Tanto en una de las guerras púnicas, como en la guerra de la reconquista española, hay pasajes que describen a los cuervos interviniendo en batallas a favor de los Corvinos (Los actuales Arango).


El escudo de Pravia es descrito por el que fue cronista oficial de la villa, Manuel López de la Torre, de la forma siguiente: “En campo de plata seis cuervos de sable, pasantes hacia la diestra, tres y tres, puestos en dos palos. Lo remata una corona real, que simboliza el periodo de la Reconquista durante el cual fue Pravia corte de la Monarquía asturiana (774-791)”. Es también el mismo que pintan los Cuervo y los Cuervo Arango, como afirma Tirso de Avilés:


“En un escudo vi puestos

seis cuervos muy alabados,

en albo campo pintados,

y dicen que fueron éstos,

a Arango por armas dados.

Las mismas armas que dieron

de Pravia a esta noble gente;

su antigüedad es patente;

y siempre muy nobles fueron,

y en Asturias al presente

vienen del solar de Arango”.

En el trabajo de Francisco Sarandeses Pérez (1902-1982) quien escribió la obra “Herálica de los apellidos asturianos”, se describe literalmente el termino Arango como sigue: “De Pravia. Procede de los Cuervo, Señores del Valle de Arango, que se apellidaron después Cuervo-Arango o Cuervo de Arango, pero todos usan las mismas armas que estudiaremos con más detalle en el apellido Cuervo. De plata, con seis cuervos de sable, en dos palos".


El apellido Corvo aparece en el "Dizionario stórico-blasónico delle famiglie nobili e notabili italiane estinte e fiorenti", de Gofredo di Crollalanza, que recoge las historias y escudos de más de 18.000 apellidos italianos y de otras procedencias, pero arraigados en Italia, entre ellos, la historia, heráldica y escudo o escudos del apellido Corvo. Se basa en la ciencia heráldica, genealógica, caballeresca y nobiliaria que el autor ha adquirido con la fundación de la Academia Heráldica Italiana y la publicación del periódico "Giornale araldico-genealógico". Los apellidos, tal como Corvo se registran en orden alfabético. El apellido Corvo es un cognomen Italiano, proviene de la región de Genova. Su genitor fue Marco Valerio Messala Corvo, el general romano, quien era hijo del senador y cónsul Marco Valerio Mesala Rufo.


A pesar de que el cuervo pueda aparecer algo tétrico, no lo es. Además estas aves han terminado siendo muy queridas por los pravianos. Según cuenta la leyenda, fueron muy importantes para un guerrero de la Villa de nombre Pelayo Curvo, quien luchaba en la reconquista española de manos de los árabes. Hubo un momento en que dudaba si entrar o no en batalla contra un ejército enemigo, superior en número y bien armado, que le espera al otro lado de un río. De repente se le presentaron seis cuervos que no cesaban de revolotear. El praviano lo interpretó como un signo de mal agüero para el enemigo. Supuso que estarían hambrientos y que si las aves eran capaces de cruzar el río, sus soldados también. Sus presagios se hicieron realidad y al final ganó la batalla. Por ello el rey le premió, otorgándole privilegios de rico-hombre y concediéndole sus mejores tierras, las del valle de Arango y ordenó colocar los cuervos del blasón familiar de este fiero guerrero, en el escudo de armas de Pravia.


Don Fernando Juanes, el Conde de la Limia y padre de don Pelayo Curvo, utilizaba como estandarte en batalla, un Cuervo negro con corona en la cabeza, ¿porqué el símbolo un Cuervo?, la única respuesta: por que era un Corvino


De acuerdo con Luis Alfonso Carvallo, religioso e historiador asturiano en su obra Antigüedades y Cosas Memorables del Principado de Asturias (1695, Historia de las Antigüedades de Asturias, pert, 3, tit, 34, f. 342 y 434), el origen del apellido Cuervo lo deducen las historias de los Corvinos Romanos. La Historia del principado de Asturias dice que habiendo pasado a Italia los valerosos asturianos y cántabros con su duque Herdo, aconteció que un soldado romano interpretó al Cónsul Flaminio, General de la armas de Roma el infausto suceso de el pasar de unos cuervos dando graznidos sobre su ejército que esperaba al de Aníbal en una de las guerras púnicas ocurridas entre Roma y Cartago, se cumplió cuanto el soldado pronosticó, se le concedió para él y su posteridad el cognomen de Corvino, tan ilustre en Asturias.


El Nobiliario de los Reinos y Señoríos de España contiene las armas de la casa de los Corvera, son: escudo de oro y cinco cuervos coronados (Volumen 2 escrito por francisco Piferrer). Contiene un pié de página con la historia de Marco Valerio Corvo cuando se enfrentaba a un gigantesco galo: “Un guerrero galo de tamaño gigantesco desafían combate a cualquiera de los romanos. Este desafío fue aceptado por Valerio después de obtener el consentimiento del cónsul, y al iniciar el combate, un cuervo se posó sobre su casco; y las veces que Valerio atacó al galo, el cuervo se lanzó contra la cara del enemigo, hasta que el bárbaro cayó bajo la espada de Valerio. Una batalla se produjo a continuación en la que los galos fueron totalmente derrotados”.



El cuervo es un ave de gran inteligencia, la cual en muchas mitologías es reverenciada y temida. Las leyendas acerca de este enigmático pájaro se remontan siglos atrás, habiendo sido inmortalizado por su siniestra presencia…

Todo lo relacionado con los cuervos es un tema interesante desde la antropología y la psicología, pues nos metemos en el mundo de los mitos y del simbolismo y es curioso, que los Arango posean el símbolo que siempre mitifican los nórdicos (Conceptualización del Sociólogo Juan Danilo Orozco, comunicación personal).

A lo largo de la historia, el cuervo ha sido juzgado, por un lado, como un pájaro siniestro, precursor del mal y de la muerte; y por el otro es y ha sido criado como mascota por ser un ave simpática e inteligente.

Según refiere una leyenda, el día en que Cicerón fue asesinado, varios cuervos revolotearon sobre su cabeza, e incluso uno de ellos entró en su alcoba y tiró de las mantas que lo cubrían.

El cuervo también es un ser familiar en la mitología griega: el dios Apolo posee un cuervo de plumaje blanco como inseparable compañero, y es uno de estos animales el que denuncia la infidelidad de la ninfa Coronis. En un arrebato de ira, el dios mata a su enamorada y convierte en negras las plumas de su ave. Sin embargo, el cuervo conservó el don de "hablar y predecir el futuro".

HRAFN «cuervo»: era por la influencia de la mitología uno de los animales más estimados en la sociedad nórdica.

El cuervo en la tradición celta simbolizaba la batalla y la muerte. La Diosa Morrigu, "Reina de los Fantasmas" y Señora de la Guerra y la Fertilidad del Clan (es una Diosa con una fuerte connotación sexual), se transformaba a menudo en cuervo, profetizando la muerte en el campo de batalla y posándose en el hombro de los que agonizaban.

El cuervo es símbolo es espíritu audaz y animoso que se arriesga en defensa de sus bienhechores.

En la mitología Nórdica la imagen del dios Odín tiene un cuervo en cada hombro (Hugginn y Muninn), Huginn representa el pensamiento, mientras Muninn es la memoria. Odín enviaba a sus aves a recorrer el mundo para que observen que sucede, el viejo dios temía por la muerte de ambas. Su miedo es el de los ancianos ante la pérdida de la capacidad para pensar y recordar.


http://www.pobladores.com/data/pobladores.com/el/ci/elcides/channels/finalfantasyelcides/images/3820502odin.jpg

Odín estaba también estrechamente relacionado a los cuervos porque en los mitos nórdicos recibía a los guerreros caídos en batalla, y a su vez, los cuervos estaban relacionados con la muerte y la guerra debido a su predilección por la carroña. Por consiguiente, es probable que fueran considerados como manifestaciones de las valquirias, quienes escogían a los guerreros muertos en batalla para llevarlos junto a Odín. La relación entre los cuervos y las valquirias se debía al hecho de que tanto las diosas como las valquirias solían cambiar de forma y tomar la apariencia de pájaros.

Los vikingos lo tenían como un animal totémico y le reservaban un papel principal en su mitología y en sus emblemas: el estandarte del cuervo.

En la fabula del Rey Arturo, describen que él no murió y se transformó mágicamente en un cuervo.

Para los Arango y los Vikingos, el símbolo es el mismo: El Cuervo. Acerca del cuervo como Símbolo de Los Arango, el Sociólogo Juan Danilo Orozco opina que esa ancestría germánica fue la que llevó a los Arango (Corvinos) a utilizar el Cuervo como su símbolo.

http://www.dayures.com.ar/imagenesweb/escudo%20de%20pravia.jpg

De acuerdo con Juan Danilo, los símbolos son expresiones profundas de la naturaleza humana, los cuales han estado presentes desde las primeras representaciones rupestres del Paleolítico, pasando por todas las culturas y tiempos, acompañando el desarrollo de la civilización, integrándolos en su arte, sus religiones, sus mitos y rituales. Por ello algunos símbolos constituyen un lenguaje universal, porque sus imágenes y significados se presentan en forma similar y contienen un significado análogo a través de culturas y tiempos.


http://www.daniel.prado.name/imagenes/articulos/Viajes/Londres/raven-cuervo-torre-londres-london-tower.jpg

La foto del cuervo se encuentra en Guía turística de la ciudad de Londres (Observación de Daniel Prado)

El cuervo simboliza también los cambios que acontecen en nuestra vida, los cuales pueden ser positivos o negativos, pero que nos ayudan a crecer. El cuervo nos habla de guerras y dificultades que hemos de superar, y de las que obtendremos crecimiento interno y espiritual. Pero el cuervo es también aquel que trae mensajes de los Dioses y del Otro Mundo..... si os cruzáis con alguno, poned atención!! Os está avisando.....
(Fuente: http://www.celtiberia.net/verrespuesta.asp?idp=6097#ixzz0uiRoVt00)

En la antigüedad el cuervo era considerado como un mensajero de los dioses, signo de prosperidad y sabiduría, conductor de los ejércitos y capaz de conjurar la mala suerte.

Para el Diccionario Larousse el Cuervo simboliza los atributos de inteligencia, prudencia y memoria. Para los Sármatas era un ave mensajera entre el Mundo de los Vivos y el Mundo de los Espíritus. Para los Vikingos, como se mencionó antes, el cuervo era una de las “encarnaciones” de Odín, Rey de los Dioses.

En la obra inédita "Santafé de Antioquia - Breve monografía" cuyos autores son José Gabriel Baena y Gustavo Vives Mejía, El 4 de diciembre de 1541, el capitán andaluz Jorge Robledo funda la ciudad de Antioquia en el Valle de Ebexico en cercanías del actual municipio de Peque; en 1545 se le concede por cédula real, un escudo de armas, que se resume en un cuervo posado sobre un frondoso árbol. Muy seguramente el cuervo posado en un árbol del primer escudo de armas de Antioquia estaba influenciado por el escudo español asturiano. El escudo fue cambiado después por el actual. (biblioteca-virtual-antioquia.udea.edu.co/pdf/.../counties-jgb-sfa.pdf)

En la torre de Londres que es oficialmente el palacio y fortaleza de su majestad aunque el último gobernante que residió en ella fue Jacobo I quien vivió entre 1566 y 1625, habitan seis cuervos celosamente preservados por el “Ravenmaster”, o “maestro de los cuervos”. No se sabe cómo ni en que momento llegaron a la Torre aunque, según cuenta la leyenda, auguraron a Carlos II que si por algún motivo los cuervos abandonaban la Torre de Londres, tanto la Torre como el imperio Británico se vendrían abajo.

Llama la atención que los cuervos de la leyenda son seis, como son seis los del escudo heráldico Arango, una coincidencia muy interesante si se tiene en cuenta la relación entre romanos y germanos y la consecuente influencia del cuervo en la mitología nórdica. Sin embargo, la torre de Londres sigue en pié y se dice que seguirá estándolo mientras vivan en sus murallas los cuervos celosamente preservados por el “maestro de los cuervos”.

sábado, 24 de julio de 2010

Joaquín Arango Gómez y Sara Mejía Toro: nuestros bisabuelos, una familia de antioqueños pobladores




Por: Bernardo Mejía Arango.

Las fotografías fueron tomadas de los álbumes de Fabio y Nelly Gómez, María Esperanza Arango Gómez, Ancízar Duque Gómez y Jair y Mary Arango Mejía.

En la fotografía de la parte superior izquierda aparece don Joaquín Arango Gómez (de barba blanca) acompañado de gran parte de su familia, Ya no está doña Sara su esposa. De los hijos de don Joaquín se encuentran: Delfina (segunda arriba de izquierda a derecha), Joaquín, arriba, quinto de izquierda a derecha; Pastora; la ultima arriba a la derecha. Enseguida de don Joaquin, quien es el anciano de barba blanca, hacia la derecha se encuentran Carmen Teresa y María del Rosario, también sus hijas. La foto fue cedida por Fabio y Nelly Gómez Arango. Arriba estan igualmente las fotos por separado de don Joaquín Arango Gómez y doña Sara Mejía Toro

En la parte inferior estan las fotos de los hijos del matrimonio de don Joaquín y doña Sara, en su orden de izquierda a derecha: Ana Joaquina, María del Carmen, Delfina, Jesús María (Mi abuelo materno), Joaquín, María Dolores, Pastora, Pedro, María del Rosario y Carmen Teresa. Falta la fotografía de Ramón Antonio, teniente coronel del ejercito salamineño, quien peleó en la Guerra de los Mil Días.

Las familias Arango Mejía y Mejía Arango tenemos ancestros comunes tanto por los Mejía como por los Arango. Para analizar esta afirmación estableceremos primero los orígenes relativamente más recientes de estas familias: Joaquín Arango Gómez, José Joaquín Arango Restrepo y los descendientes de José María Mejía Salazar.

Don Domingo Antonio de Arango y Valdés (Asturiano), quien trajo el apellido Arango a Colombia, se calcula (Porque no hay un dato exacto) que llegó a Colombia en 1655, se instaló en el Valle de Aburrá, donde se casó en 1.660 con doña Olaya de Zafra Castrillón, una dama de ancestro español nacida en Arma Vieja (Anteriormente Antioquia, hoy Caldas).

Don Domingo Antonio y Doña Olaya tuvieron siete hijos: tres hombres: Esteban, Juan Francisco y Bernardino y cuatro mujeres: Olaya, Juana María, Catalina y Antonia.

De sus hijos, Esteban Arango Zafra, se casó con doña Gertrudis Vélez de Rivero y de este matrimonio nacieron 11 hijos: Antonio, Esteban Laureano, José Eugenio, José Ignacio, Fernando Antonio, Miguel, Francisco, Pablo, Javier, Juan Nicolás, María Teresa y Jacinto.

De Miguel Arango Vélez procede la línea de don Joaquín Arango Gómez, patriarca nacido en Sonsón (Antioquia) y quien llegó a las tierras de Salamina (Caldas) de apenas 4 años de edad. Se casó en Manizales con doña Sara Mejía Toro, dama manizaleña pero cuyo ancestro Mejía procedía se Rionegro (Antioquia). Don Joaquín Arango Gómez emigró a las tierras de Caldas a finales de 1.800, entre otros personajes antioqueños, de esta migración hizo parte Heraclio Uribe Uribe quien llegó hasta las montañas que bordean la parte occidental del Valle del Cauca y allí fundó a Sevilla en 1903. Heraclio Uribe es descendiente de Juan Mejía de Tovar Montoya, quien trajo el apellido Mejía a Colombia.

Doña Sara había nacido en el hogar de José María Mejía Salazar y doña Gregoria Toro Giraldo; don José María, descendiente de don Juan Mejía de Tobar Montoya (Natural de Villacastín en Castilla y León, España) quien trajo el apellido Mejía a Colombia a donde llegó por allá entre 1602 y 1605 y después de haberse instalado en Cartago (Valle del Cauca) fue a parar a Antioquia gracias al comercio que se ejercía entre estas dos regiones. Allá en Antioquia se casó con doña Elvira Ramírez de Coy y Sánchez Torreblanca.

Fueron hermanos de doña Sara: Mercedes, Concepción, Valentín y Rosa.

En resumen: las dos líneas Arango de nuestros apellidos proceden de dos patriarcas: Joaquín Arango Restrepo (descendiente de José Eugenio Arango Vélez, nieto de don Domingo Antonio) y Joaquín Arango Gómez (descendiente de Miguel Arango Vélez, igualmente Nieto de don Domingo Antonio)

Las dos lineas de los Arango se cruzaron con los Mejía en dos puntos del árbol genealógico así:

Don Joaquín Arango Gómez se casó con doña Sara Mejía Toro. Un hermano de doña Sara, Valentín Mejía Toro es el padre de Bernardo Mejía Restrepo (Mi abuelo paterno) quien se casó con doña Cecilia Arango Jaramillo, bisnieta de don Joaquín Arango Restrepo.

sábado, 17 de julio de 2010

CORVINOS Y CUERVOS: LOS ARANGO EN LA ROMA IMPERIAL






Por: Bernardo Mejía Arango, con la colaboración de Juan Danilo Orozco
Las fotos de la parte superior corresponden al antiguo palacio Krasiński en Varsovia, actualmente Biblioteca Nacional de Polonia (publicadas en Wilkipedia). Autor: User:MM copy in large size by User:Gustavo Szwedowski de Korwin). Corresponde al desfile triunfal de Marco Valerio Messala Corvino
Figuras en la parte inferior: El blasón corvo: un cuervo negro de patas y pico rojo, sobre fondo amarillo; fuente: Patriziato Subalpino A. Manno, Torino 1.895-1.906, ed online Vivant a cura di A. Scordo
Escudo de armas de Pravía. fuente: http://www.pravia.es/conocepravia/escudo.htm
Detalle del escudo de armas del rey Matías Corvino , relieve en la ciudad se Olomouc, Moldavia (entonces reino de Bohemia) 1479, recordando el tratado de paz allí firmado entre Matías Corvino y Ladislao II.Original by Michal Maňas (User:Snek01) and just a copy in large size by User:Gustavo Szwedowski de Korwin.
Korwin - es un Escudo de Armas de Polonia. Fue utilizado por varios szlachta familias en los tiempos de la Commonwealth polaco-lituano .
Escudo de los Cuervo de Arango: Quintana, caserío donde esta la capilla de San Juan, (siglo XVII). Fuente: Asturias. http://wwwbloggerdasturias.blogspot.com/2009/03/pravia-por-el-valle-de-arango.html

En la obra Asturias Ilustrada, que trata del origen de la nobleza de España se recoge la siguiente información sobre el origen del apellido Arango: “La familia Arango no falta quien la derive -como la de los Cuervo y Prendes, que todas provienen del mismo origen- de los Corvinos Romanos, y de aquel que mereció el renombre de Corvino, por haber interpretado al Cónsul Flaminio el infausto suceso, que predecía el pasar unos cuervos, dando graznidos sobre el ejercito romano, cuando esperaban el de Aníbal, sin que para ello se encuentren más fundamentos que la asonancia del nombre”.

En el contenido de esta crónica se ilustrará sobre el origen del apellido Arango en los Corvinos romanos.

La gens Valeria era un clan de patricios de la antigua Roma, de origen Sabino. Los sabinos son de origen étnico Indoeuropeo, el origen del pueblo sabino es fruto de una colonización Griega. El gran historiador Plutarco considera a los sabinos como una colonia de los espartanos, estos tenían descendencia consanguínea con el pueblo indoeuropeo de los dorios, llamados “astoi” o “ciudadanos”.


Uno de los padres de la gens o clan Valeria fue Valesus Volusos. El prenombre Valesus, por un rotacismo lingüístico del latín arcaico dio origen a Valesius y luego a Valerio.


La familia Valeria (Valerii en Latín) era una de las más influyentes y famosas familias romanas, cuyos miembros, ocuparon 74 veces el cargo de consul. Fueron muy activos políticamente para el reconocimiento de los derechos de los plebeyos , durante el primer período de la república.

Valerii (Los Valerios) tenían su residencia en la colina Velia, en Roma, y gozaban de privilegios extraordinarios, entre ellos el de ser los únicos cuyas puertas se abrían directamente a la calle, en el circo había un asiento especial reservado para ellos. También podían enterrar a sus muertos dentro de las murallas de la ciudad, un privilegio reservado sólo para unas pocas familias.

En la antigua Roma la clase social de los patricios (en latín "patricii") estaba compuesta por descendientes de las treinta curias primitivas, entre ellas los Valerios de origen Sabino (Espartano). Constituían la clase aristocrática, una nobleza de raza. Eran considerados superiores al resto de los habitantes: gozaban de todos los derechos, poseían tierras y eran los llamados a formar parte del ejército romano: la legión. Sólo ellos participaban del gobierno.

En la época del emperador Constantino I el Grande, en el Bajo Imperio, tan solo se tiene constancia de la pervivencia de la Gens Valeria a la cual pertenecía el mismo Constantino. Durante el período de transición de la monarquía a la república, los miembros de la Gens Valeria tenían el privilegio de ejercer los poderes reales, en virtud de su origen Sabino y es la razón por la que pertenecen a los tribunales.

La Gens Valeria tenía el derecho de emitir monedas, sobre el que están grabados con el sobrenombre Acisculus, barbatus, Catulo y Flaco.

Los siguientes personajes son  representantes de la gens Valeria, entre ellos hay varios emperadores. En relación con nuestra genealogía, nos interesan: Marco Valerio Corvo (370 a.C. - 270 a.C.) y Marco Valerio Mesala Corvino (Cónsul, 68 a.C.  -  8 d.C.)


  • Marco Valerio Voluso, cónsul 505 a.C.
  • Publip Valerio Publícola († 503 a.C.), cónsul
  • Lucio Valerio Potito (Cónsul 449 a.C.)
  • Marco Valerio Corvo (h. 370 a.C. – 270 a.C.)
  • Manio Valerio Máximo, cónsul 263 a.C.
  • Marco Valerio Levino (Siglo III a.C.), político y militar.
  • Marco Valerio Mesala (Cónsul, 226 a.C.)
  • Marco Valerio Mesala (Cónsul, 188 a.C.)
  • Marco Valerio Mesala (Cónsul, 161 a.C.)
  • Valerio Máximo (s I a.C. – s I), escritor
  • Valerius Vegetus (Siglo I), senador y cónsul, de familia hispana (su hijo y nieto, del mismo nombre, fueron asimismo senadores y cónsules)
  • Marco Valerio Mesala Niger (Cónsul, 61 a.C)
  • Marco Valerio Mesala Rufo (Cónsul, 53 a.C.)
  • Marco Valerio Masala Corvino (Cónsul,  68 a.C.  - 8 d.C.)
  • Marco Valerio Mesal Mesalino (Cónsul, 3 a.C.)
  • Marco Valerio Mesala Barbatus (Cónsul, 20 d.C.)
  • Marco Valerio Mesala Corvino II (Cónsul, 58 d.C.)
  • Marco Valerio Marcial, poeta
  • Valerio Flaco, poeta
  • Gayo Valerio Cátulo, poeta
  • Valerio Aurelio Claudio Augusto, conocido como CLAUDIO (Emperador),  268 – 270 d.C.
  • Valerio Diocleziano Augusto (DIOCLEZIANO), Emperador,  284 – 305 d.C.
  • Aurelio Valerio MaximianoAugusto (MAXIMIANO), EMPERADO, 286 – 305
  • Galerio  Valerio Maximino Augusto Imp César Augusto (MAXIMINO),  emperador 308 – 313 d.C.
  • Marco Aurelio Valerio Majencio († 312) emperador (Citado habitualmente como Majencio)
  • Valerio Valente († 317), emperador (Citado habitualmente como Valerio)
  • Flavio Valerio Constantino (272-337 d.C.), conocido en la historia como CONSTANTINO I “Il Magnus” (El Grande)

MARCO VALERIO CORVO

En cuanto al nombre de Corvinos, el personaje de la familia Valeria que nos concierne primero, es Marco Valerio. Como tribuno, estaba en 349 a. C. en la guerra contra los galos y en esta ocasión adquirió el sobrenombre de Corvus a causa de una gran batalla contra el enemigo que ganó con ayuda de un cuervo.

El  cónsul Lucio Furio Camilo dirigió la batalla que derrotó a los galos en el distrito de Pomptine, y les obligó a buscar refugio en Apulia. Esta batalla contra los galos es famoso en la historia romana por el combate de Marco Valerio (Corvo), con un galo audaz y presuntuoso. Después de la batalla, Camilo honró la valentía de Valerio con el presente de diez bueyes y una corona de oro.

https://es.wikipedia.org/wiki/Lucio_Furio_Camilo              

Al ser un miembro de la importante casa Valeria, tuvo su primera oportunidad de distinguirse, como consecuencia de servir en el año 349 a. C. como tribuno militar en el ejército del cónsul Lucio Furio Camilo en su campaña contra los galos. Fue en esta guerra, donde obtuvo el sobrenombre de "Corvus", o "Cuervo", según, al igual que otros muchos de los logros de los primeros héroes romanos, una historia mezclada con la fábula.

Un guerrero galo de tamaño gigantesco desafió en combate a cualquiera de los romanos. Este desafío fue aceptado por Valerio después de obtener el consentimiento del cónsul, y al iniciar el combate, un cuervo se posó sobre su casco, y las veces que atacó al galo, el cuervo se lanzó sobre la cara del enemigo, hasta que el bárbaro cayó bajo la espada de Valerio. Una batalla se produjo a continuación, en la que los galos fueron totalmente derrotados. El cónsul le obsequió a Valerio diez bueyes y una corona de oro, y el pueblo agradecido lo eligió, en ausencia, cónsul para el año entrante, cuando sólo tenía veintitrés años de edad.

El episodio del cuervo es relatado por Livio así:

"Un gallo es avanzados de las filas, se distingue por la altura de los brazos y el escudo de la Hasta, un desafío [...] nock a las armas romanas. [...] M. Valerio adolescente militum tribunus armados [...] [...] viene hacia adelante y luego cayó del cielo un cuervo posado en el casco contra el enemigo. El hecho fue interpretado como auspicioso. El cuervo mantuvo su posición y cuando comenzó la lucha, el aumento en las alas tiró con el pico y las garras contra los ojos del enemigo. Batir el gallo, sonrió la victoria a los romanos. ( Livio 7, 26)

Al año siguiente, 348 a. C. , aunque sólo tenía 23 años, fue elegido cónsul (Liv. 7, 26). Nuevamente cónsul en 346 a. C. Cónsul por tercera vez en 343 a. C. (Liv. 7, 32). En 342 fue nombrado dictador.

En 335 , cónsul por cuarta vez. Estaba de vuelta como dictador en 301 a. C. y más tarde cónsul en 300 a. C. En 299 a. C., fue cónsul suffectus, 46 años después de la primera vez ( Cicerón . Cato XVII, 61) y luego a 72 años. Se retiró en el país cultivando su propiedad que murió a los 100 años. ( Cic. : M Cat. 17, 60, Liv. 7, 33).

Corvinus es entonces un Cognomen (Parentesco de consanguinidad entre los descendientes de un tronco común) de la gens Valeria, y es sólo una forma más larga de Corvus, el apellido de Marco Valerio.

MARCO VALERIO MESALA CORVINO

Los Arango descendemos del Gran general y Procónsul Romano Marco Valerio Mesala Corvo (Marcus Valerius Messalla Corvinus) (64 a. C. - 8 d. C.)

Resumen biográfico: Marco Valerio Mesala Corvino (64 a. C. - 8 d. C.) fue un general y político romano además de ser autor y patrón de literatura y arte. Corvino era hijo del senador y cónsul Marco Valerio Mesala Rufo.

La hermana de Corvino, Valeria, se casó con el cónsul Quinto Pedio (que era primo materno del Emperador César Augusto). El hijo de Valeria y Pedio, llamado Quinto Pedio Publícola fue un gran orador. El hijo de Publícola, Quinto Pedio, que era el sobrino-nieto de Corvino fue criado por éste, siendo el primer pintor sordo que menciona la historia.

Corvino tuvo una hija, Valeria Mesalina, que fue la abuela paterna de la Emperatriz romana Estatilia Mesalina (Que no debe confundirse con Messalina la tercera esposa del emperador Claudio) y un hijo, Marco Valerio Mesala Mesalino que fue cónsul en dos ocasiones.

Corvino fue educado en parte en Atenas, junto a Horacio y el hijo de Cicerón. En su juventud Corvino abrazó los principios republicanos y nunca renunció a ellos a pesar de no ofender al emperador Augusto no mencionándolos en público. Corvino adujo que el título de pater patriae debía ser concedido a Augusto. Tuvo que dimitir del cargo de prefecto de la ciudad tras seis días de oficio debido a sus ideas de la constitucionalidad.

Fue proscrito en el 43 a. C. pero se escapó junto a Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino y tras la doble Batalla de Filipos en el 42 a. C. solicitó el perdón de Marco Antonio pero finalmente se pasó al bando de Cesar Augusto, nombre tomado por Octavio al suceder a Cesar cuando este fue asesinado (Recordemos que entre otras cosas, la rivalidad entre César Augusto y Marco Antonio que se había iniciado porque este se casó por razones políticas con Octavia La Menor, hermana de Octavio y en el año 36 fue abandonada por Marco Antonio para irse con su amante, la reina egipcia Cleopatra, Cleopatra había sido amante de César).

En el 31 a. C., Corvino fue nombrado cónsul en sustitución de Marco Antonio y participó en la Batalla de Actium, en la que Marco Antonio y Cleopatra perdieron ante Octavio (Que ya había tomado el nombre de César Augusto) Tras la derrota de Antonio sostuvo un mando en el Este y aplastó una rebelión de los aquitanos. Por su victoria celebró un triunfo en el 27 a. C.

Corvino restauró el camino entre Tusculum y Alba. Gracias a su iniciativa se construyeron hermosos edificios. Influenció en gran manera la literatura tras Mecenas y se rodeó de importantes literatos como Tibulo o Sulpicia: este grupo era conocido en Roma como el "Círculo de Mesala". Corvino era un gran amigo de Tibulo y Horacio y Ovidio lo describe como el primero en descubrir su trabajo.

El propio Mesala fue autor de varias obras, muchas de las cuales se han perdido. Entre sus obras destacan unas memorias de la Guerra Civil, escritas tras la muerte de César y usadas como fuente de información por los historiadores Suetonio y Plutarco; poemas bucólicos en griego; traducciones de discursos; versos satíricos y eróticos y ensayos de gramática. Como orador siguió el estilo de Cicerón pero su estilo era más afectado y artificial. Críticas tardías le consideran superior a Cicerón y Tiberio lo adoptó como su modelo. Al final de su vida escribió un trabajo sobre las grandes familias romanas.

Marco Valerio Mesala Corvino quien fue un general y político romano además de ser autor y patrón de literatura y arte, en el año 27 a.J.C. peleó contra los pueblos pirenaicos a quienes rechazó a las montañas, recibió los honores del triunfo (27 a.J.C.). Prefecto de Roma (26 a.J.C.), sus descendientes en España adoptaron invariablemente la forma de Corvino y Arango en Asturias, por el valle de Arango, donde se asentaron.

Marco Valerio Mesala Corvino participó en las guerras en Hispania ya que en el año 29 antes de Cristo la sedición iniciada por los Galos se extendió hasta Hispania participando en ella los Vacceos, los Cántabros y los Astures.

Las operaciones bélicas en Hispania se centran contra los Cántabros, considerados los más peligrosos, a finales del año Augusto se retira, enfermo, a Tarraco a reponerse, las operaciones son continuadas por sus generales. Entre ellos, el General Marcus Valerius Messalla Corvinus. En Asturias existe un Pico que se llama Pico Do Corvo (Pico del Cuervo), cuyo nombre evoca la entrada de Los Corvinos a territorio Astur. El pico mide 1.387 metros de altura.

La Colonia Clunia Sulpicia (El epíteto de Sulpicia le viene tras autoproclamarse emperador en ella el general Sulpicio Galba) es la población donde tuvo asentamiento el General y emperador Marcus Valerius Messalla Corvinus. Es una ciudad romana situada en el Alto de Castro, a más de 1.000 msnm, entre las localidades de Coruña del Conde y Peñalba de Castro, en el Sur de la provincia de Burgos-Asturias (España). Pero cabe señalarse en esa época era sólo un campamento militar, pero fue después una de las ciudades romanas más importantes de la mitad norte de Hispania y fue la capital de un convento jurídico en la provincia Hispania Citerior Tarraconensis, el denominado Conventus Cluniensis. La ciudad estaba situada en la vía que iba de Caesar Augusta (Zaragoza) a Asturica Augusta (Astorga).

El esplendor de la ciudad romana de Clunia se extendió durante los siglos I y II de nuestra era, al igual que otras ciudades de la Meseta Norte de Hispania como Asturica Augusta (Astorga) o Iuliobriga. Durante su máximo apogeo se calcula que la ciudad de Clunia llegó a tener alrededor de 30.000 habitantes.

Clunia decayó a raíz de la caída del imperio romano de occidente y de las incursiones bárbaras En plena conquista de la Hispania visigoda por parte de los musulmanes, la ciudad y su entorno fue conquistada por las tropas del general bereber Ṭāriq ibn Ziyād sobre el año 713. Más tarde, los cristianos la repoblaron en 912, emplazando su ciudad en el lugar que ocupa actualmente Coruña del Conde, localidad donde pueden contemplarse bastantes restos romanos procedentes de la ciudad de Clunia.

Pravia es también uno de los lugares más romanizados de Asturias. Desde hace tiempo, se viene identificando con Pravia a la ciudad de Flavionavia, citada a mediados del siglo II de nuestra era por el geógrafo griego Claudio Ptolomeo y situada en la orilla izquierda del río Nalón, en territorio de los pésicos. El nombre latino permite suponer que era la capital de un municipium (Flavium Avia), establecido en la segunda mitad del siglo I en tiempos del emperador Tito Flavio Vespasiano.

Su nombre proviene del siglo I cuando los romanos crearon en esta zona el municipio de «Flavium Avia», en tiempos del emperador Tito Flavio Vespasiano, de ahí Flavium y del término celta de Avia que era el nombre que recibía el río Nalón por los antiguos pobladores de la zona. Este nombre cayó rápidamente en desuso por lo que no aparece en ningún tipo de texto de los siglos posteriores

Pravia, además, sería un importante nudo de comunicaciones en época romana; por allí pasaba la vía que comunicaba Lugo de Llanera (Lucus Asturum) con Lugo de Galicia (Lucus Augusti). En torno a Pravia y Santianes se conoce una villa romana en la Magdalena de la Llera, la estela de un personaje togado en Los Cabos y monedas romanas y otros objetos se hallaron en el entorno del castro de Doña Palla.

En el libro “Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias" del Padre Luis Alfonso Carvallo. Madrid 1.695 se encuentra este texto: "Los Cuervos de Pravia, bien se conoce vienen de los Corvinos, o de los Cuervos y es cosa manifiesta que el apellido quedó de los Romanos que por acá residieron, y se conservaron en sus descendientes, preciándose de tan noble sangre, pues es cosa llana que los que no heredasen su sangre, no se preciarían de ella ni se llamarían de sus apellidos".

El cognomen (Parentesco de consanguinidad entre los descendientes de un tronco común) corvinos se encuentra (Al igual que Arango) distribuido por muchos sitios del mundo, con escudos de armas que llevan cuervos como uno de sus componentes, Italia, Polonia, Hungría, Lituania, Rusia, Uruguay y por supuesto en España, específicamente en Asturias.

Así pues, el solar se fue dividiendo en muchas ramas, que tenían sus casas tanto en el Valle de Arango como fuera de él. Unas ramas conservaron la antigua denominación de Cuervo y otras usaron la del Solar de Arango. En el trabajo de Francisco Sarandeses se describe literalmente el termino Arango como sigue: “De Pravia. Procede de los Cuervo, Señores del Valle de Arango, que se apellidaron después Cuervo-Arango o Cuervo de Arango. Según Juan Banzes y Valdés que escribió una historia de Pravia allá por 1806, este solar se dividió en muchas ramas, que tenían sus casas tanto en el Valle de Arango como fuera de él, que todas se titulan Cuervos de Arango.

domingo, 23 de mayo de 2010

JAIME Y ROSALBA

Por: Bernardo Mejía Arango, Cecilia Arango Mejía, Miryam Mejía Restrepo y Cesar Zuluaga Galvis

Un caserío que había sido fundado en la cordillera occidental en el Valle del Cauca por Anselmo Rendón y Nicanor Grisales en 1913 en un sitio denominado La Culebrera y que posteriormente se denominó El Conto en honor de Cesar Conto, abogado del Colegio Mayor del Rosario, afamado poeta y primo de Jorge Isaac, fue elevado a la categoría de municipio, el 30 de abril de 1925. El nuevo municipio se llamaría Restrepo como un homenaje a Carlos Eugenio Restrepo, el trigésimo presidente de Colombia, quien gobernó entre el 7 de agosto de 1910 y el 7 de agosto de 1914.

Como todos los pueblos fundados por paisas, Restrepo fue diseñado con estructura ajedrezada con una plaza principal, se hicieron casas de bahareque con puertas y ventanas de madera calada, en donde se fundieron magistralmente la guadua de la arquitectura indígena y los decorados en madera, como celosías y los más diversos adornos de las ventanas, con clara influencia árabe heredada a través de los españoles. Para el templo, igualmente significativo en los pueblos de la cordillera occidental del Valle, se destinó el marco norte de la plaza.

Ocho meses y cuatro días después de haber sido elevado Restrepo a la categoría de municipio, nació allí, el 4 de enero de 1926 Jaime Mejía Arango, en una casa de bahareque ubicada a casi dos cuadras de la iglesia. Era la “casa del arbolito”, llamada así porque en su antejardín tenía un arbolito, la casa era el hogar de don Bernardo Mejía Restrepo y doña Cecilia Arango Jaramillo; estaba ubicada a media cuadra de la “casa del aguacate”, casa esquinera donde vivían don Valentín Mejía Toro y su esposa Ana Rosa Restrepo Alvarez del Pino, a quien sus hijos y nietos llamaban cariñosamente la Madre Ana Rosa.

La madre Ana Rosa, procedente de una muy bien posicionada familia paisa de abolengo, era una Institutriz educada en la Normal de Señoritas de Medellín, allá se había casado con don Valentín. Era prima del presidente de la República Carlos Eugenio Restrepo en cuyo honor se le dio al municipio de Restrepo su nombre. A la casa esquinera donde vivieron la madre Ana Rosa y su esposo don Valentín en Restrepo, se le denominaba la casa del aguacate porque en el centro del patio tenía un grande y bien cuidado árbol de esta fruta.

Valentín y Ana Rosa eran los padres de Bernardo, Francisco, María, Ana Rosa (Anita) y María Mercedes. Bernardo, era el más próximo a sus padres. De espíritu emprendedor propio de la genealogía de los Mejía de Villacastin en Castilla y León en España, era un constructor nato, tenía conocimientos de Ingeniería, Agronomía y Veterinaria, gracias a sus ansias de conocimientos, al hábito de la lectura y a la buena capacidad para relacionarse con los personajes importantes de las ciudades y los pueblos donde había estado.

Don Bernardo Mejía Restrepo y doña Cecilia Arango Jaramillo habían contraído matrimonio en Manizales en el templo de la Inmaculada Concepción el 6 de marzo de 1916 y se instalaron inicialmente en Pereira; estuvieron primero en San Joaquín, la finca de propiedad de don Valentín Mejía Toro y doña Ana Rosa Restrepo; en Pereira nació Ana Rita el 29 de diciembre de 1917; viajaron posteriormente a Cali en compañía de don Julio Chica y su esposa Inés Arango Jaramillo, hermana de doña Cecilia. De allí partirían hacia el municipio de La Cumbre donde vivieron por algún tiempo.

A la casa de don Bernardo y doña Cecilia en la Cumbre llegó Luis Abel con su hermana menor Elvia de ocho años; doña Delfina, la madre de Elvia había muerto el 20 de noviembre de 1932 y el cuidado y custodia de la pequeña Elvia de 8 años, le fueron confiadas temporalmente por su hermano mayor a doña Cecilia y a don Bernardo, futuros suegros de Luis Abel: fue con ocasión de este viaje y de otros posteriores, que Luis Abel conoció a su futura esposa Ana Rita, los novios se casaron el 2 de mayo de 1934.

Don Bernardo Mejía Restrepo y doña Cecilia Arango Jaramillo se habían instalado en El Conto procedentes de La Cumbre, al igual que sus padres pertenecían a la generación de paisas que se venían desplazando desde Antioquia y Caldas refugiados de la Guerra de Los Mil Días; desde Antioquia, habían venido huyendo hacia el sur, en busca de protección y un mejor modo de vida e igualmente obedeciendo a su espíritu poblador y colonizador heredado de sus ancestros españoles quienes habían llegado desde diferentes sitios de España en el siglo XVII (Años 1600) al Nuevo Reino de Granada, nombre que tenía Colombia entre 1550 y 1717

Jaime era el tercero de los cuatro hijos que sobrevivieron de los más o menos doce que tuvo el matrimonio de Bernardo y Cecilia, después de Ana Rita (nueve años cuatro días mayor) y Arturo (cuatro años nueve meses y 8 días mayor). El 12 de septiembre de 1929 nacería en el joven y floreciente municipio de Restrepo, José Valentín, quien sería compañero inseparable de Jaime en su niñez y juventud, confidente de sus ilusiones, compañero de andanzas y de correrías, confidente de su amor por una joven, agraciada y esbelta paisita de Sevilla en el Valle del Cauca.

Además de los hijos de don Bernardo y doña Cecilia que hoy conocemos como nuestros padres y/o tíos, Ana Rita, Arturo, Jaime y José Valentín, hubo varios niños y niñas que murieron en edad temprana; en un mes no establecido de 1934 nació Guillermo, quien murió a los siete años; era un niño de cabello rubio casi blanco a quien se recuerda por sus cuentos graciosos y llenos de ingenuidad.

En Restrepo, las actividades de don Bernardo se centraban en una finca cafetera que quedaba una hora de camino desde el pueblo hacia el oriente, pero su esposa Cecilia disponía en el pueblo de una casa confortable con patio amplio con jardines y huerta muy bien cuidados; perduraron en la memoria de sus hijos, los momentos cuando doña Cecilia tiraba puñados de maíz a sus gallinas, las que ocasionalmente se veían amenazadas por “pepita”, una serpiente cazadora que la matrona de la casa había criado y que se refugiaba en un hueco del fogón de leña de la cocina en cuya entrada se colocaba una pequeña totuma con leche para que la culebra se alimentara.

Cuando don Bernardo vendió la finca de Restrepo, él y su familia se fueron a vivir al Darién, desde donde Jaime y José Valentín caminaban con frecuencia atravesando la vega donde hoy día está ubicada la represa de Calima. Generalmente su correría obedecían a los mandados encomendados por don Bernardo.

Jaime y José Valentín eran dos niños alegres e inquietos, que tuvieron vivencias en esas correrías en terrenos de dominio de los Indios Calimas, de allí le vino a los hijos varones de don Bernardo y doña Cecilia el afán por la guaquería: Jaime y José Valentín, en uno de esos mandados fueron testigos de la sacada de una guaca o sepultura indígena. La zona había sido, desde cientos de años atrás a la llegada de los españoles, un área de ricos asentamientos indígenas cuyas tumbas permanecieron escondidas del voraz saqueo de los conquistadores españoles. La tumba indígena que vieron explorar, era rica en objetos y piezas de orfebrería, las más exquisitas figuras de la cultura Calima trabajadas en oro. La guaca estaba al pie de un árbol el cual, a partir de la fecha, los hijos de don Bernardo Mejía lo recordarían como el árbol cerca del cual había sido encontrado un tesoro.

Por estos días en que se escribe esta crónica, conversando con el tío José Valentín, él recuerda a su hermano Jaime como un muchacho gordito desde pequeño, “monito” dicharachero y juguetón, de ojos claros verde-gris, inventor de cuentos y de parangones que en su madurez utilizaría para nosotros sus sobrinos como por ejemplo los de las minas de azafrán, hablando del color de la tierra por los lados de Calima, y las arañas imaginarias que ordeñaba para nosotros a manera de “mamadera de gallo” cuando no había leche para los gastos de la casa.

Las correrías del abuelo Bernardo Mejía Restrepo emulaban a las de sus ancestros asturianos cuando emigraron al Nuevo Reino de Granada y se movieron en forma incansable de uno a otro lado por las montañas de Antioquia y Caldas en el naciente país. De Darién se fueron de nuevo a vivir a Restrepo desde donde Luis Abel, su joven esposa Ana Rita, con la pequeña Cecilia y Elvia la hermana de Luis Abel, ahora de 11 años, saldrían para Barragán; allá, en el hogar de Luis Abel y Ana Rita se reunieron de nuevo los hermanos menores de Luis Abel después de la muerte de doña Delfina; desde ese día, la casa de Luis Abel y Ana Rita sería la casa paterna de la familia Arango Duque.

Fue allí donde en la navidad de 1940, Elvia y Arturo, el hermano menor de Ana Rita pero mayor que Jaime, fueron flechados por Cupido. Se casaron el 26 de agosto de 1941 y entraron a participar de romería de paisas que los llevaría a vivir a Herrera, en el Tolima.

En Barragán, don Bernardo había adquirido la hacienda El Bosque en las goteras del poblado y en las faldas que conducen hasta el río Bugalagrande. Don Bernardo vendió la hacienda y se fue a vivir a Herrera. Es este trasegar estaban Jaime y su hermano menor José Valentín, ahora adolescentes; tendrían que experimentar los rigores del viaje de ida y las amargas experiencias de cruzar de regreso a pié hasta el municipio de Florida en el Valle, el páramo de Las Hermosas en compañía de doña Cecilia su madre.

Allí estaban los dos, Jaime y José Valentín, siempre juntos. En una ocasión, Jaime, en el colmo del aburrimiento en la afinca Campohermoso en Herrera, estuvo apunto de regresar, solo a través del páramo para llegar a Florida y de allí a Sevilla en el Valle del Cauca; fueron el abuelo Bernardo su padre y su hermano José Valentín quienes lo buscaron y lo encontraron en el borde del páramo a punto de emprender la loca empresa de pasar solo aquellos gélidos parajes, empresa muy peligrosa para la época.

Finalmente don Bernardo y su familia estuvieron de regreso en Barragán a la finca que ahora era de propiedad de Luis Abel y su esposa, la tía Ana Rita.

En los primeros días del mes de abril de 1948, la abuela Cecilia de enfermó de apendicitis. Allí estaban juntos de nuevo Jaime y José Valentín, quienes tuvieron que participar en el traslado de la abuela cargada en una cuna o coy hasta el Puerto de Frazadas. En ese entonces la carretera llegaba solo hasta ese caserío. De allí se devolvieron para Barragán, ese sería el último día que verían con vida a su madre. La abuela falleció el 4 de abril de 1948.

Después de la muerte de doña Cecilia, Jaime y José Valentín se fueron a buscar nuevos horizontes. Es así como llegaron a Manizales, al hogar de don Antonio Arango Jaramillo, hermano de doña Cecilia. Don Antonio y su esposa doña María Josefa Arango González acogieron en el calor de su hogar a los jóvenes sobrinos. Allí nació el afecto que Jaime y José Valentín le tuvieron al tío y a su familia, en especial a Rodrigo y a José Edgar. Jaime visitaba con frecuencia el hogar del tío Antonio y después de la muerte de este, a sus hijos.

En Manizales, Jaime y José Valentín conocieron a las hermanas Fredermila y Tulia Jiménez Delgado. A Fredermila la hemos conocido desde siempre como Luz Mila. José Valentín y Luz Mila se hicieron novios, pero los jóvenes hermanos tuvieron que dejar el hogar temporal del tío Antonio y regresar a Barragán al lado de su hermana Ana Rita y su esposo. José Valentín y Luz Mila se casarían el 25 de diciembre de 1956 en la catedral de Palmira. El noviazgo de Jaime y Tulia no prosperó, al igual que no prosperó su noviazgo con una de las primas de la familia Arango, Ema Mejía Arango, hija de José Manuel y Blanca Celia.

Definitivamente el corazón del tío Jaime estaba reservado para Rosalba, una joven de familia paisa, nacida en el hogar de doña Rosa María Echeverri Bustamante y don Gregorio Restrepo Mejía, quienes tuvieron 17 hijos de los cuales sobrevivieron 9: Rosalba, Ignacio, Heberto, Zeneyda, Rubiela, Adiela, Mariela, Gonzalo y Aleyda. Rosalba cumplía con los postulados de la época para lograr un buen matrimonio: bonita, bien educada, de sanas costumbres y de buena familia. El respaldo adicional para el futuro noviazgo estaba dado por el parentesco por parte de don Gregorio Restrepo Mejía, el padre de Rosalba, era primo del abuelo Bernardo Mejía Restrepo; era sobrino de la Madre Ana Rosa.

En un día cualquiera a finales de 1952, Jaime y José Valentín Mejía Arango fueron desde Barragán hasta Sevilla a llevar unos caballos para herrar. Como no tenían donde llegar, Ana Rita su hermana mayor les dio las indicaciones para que buscaran posada en la casa de don Gregorio Restrepo Mejía, por ser primo de don Bernardo Mejía Restrepo. Así lo hicieron y el día de su llagada a Sevilla pernoctaron en la casa de don Gregorio. A unas cuadras quedaba el negocio de la forja que don José Dolores Zuluaga, esposo de doña María del Carmen Echeverri Bustamante, tenía en compañía con Gregorio Restrepo Mejía; allá debían llevar las bestias para colocarles las herraduras.

Durante la tertulia de la noche en casa de don Gregorio y su esposa Rosa María Echeverri Bustamante con motivo de la visita de los hermanos Mejía Arango, no faltaron las miradas de soslayo, discretamente coquetas e inquietas de Rosalba y Zeneyda, las hermanas mayores de la familia ante la llegada de los visitantes, dos jóvenes apuestos que aunque parientes, no podían pasar desapercibidos a los ojos de las bellas jóvenes.

Rosalba alternaba la costura, labor que había aprendido en la casa de Marciana y Lida Aguirre quienes tenía la más famosa modistería de Sevilla, con las labores corrientes de la casa entre ellas el planchado de la ropa blanca, cuidadosamente almidonada a la usanza de la época. Durante aquella noche, Jaime, quien era el mas “avispado” y conversador de los hermanos Mejía Arango, se acercó a Rosalba y colocó la mano en la mesa donde ella terminaba el planchado de la ropa previamente remojada, fijó su mirada en la joven a quien no le era indiferente el pariente, apuesto, buen mozo y buen conversador; en medio del nerviosismo, Rosalba colocó la plancha caliente sobre la mano de Jaime. Este “planchazo” lo recordarían muchos años después sus hijos en medio de la risa, cuando se escribía esta crónica. Al día siguiente, las jóvenes continuaban inquietas y “noveleras” para usar un término paisa cuando algo despertaba curiosidad, el motivo seguía siendo la visita de los apuestos parientes quienes habían sido alojados en su casa.

Jaime no pudo ocultarle a Ana Rita su hermana mayor, el interés que tenía por Rosalba la hija de don Gregorio, a quien encontró además de bella, muy hacendosa. Ana Rita permaneció callada; en ausencia de doña Cecilia, esta sería en su papel de madre sustituta para su hermano menor, una manera de aprobar aquella naciente relación. Los jóvenes volvieron a verse el mes siguiente, esta vez los acompañó el luto en sus corazones.

Ignacio, un educado y bien parecido joven de 25 años quien era el farmaceuta del pueblo, hermano menor de Rosalba, había invitado a su madre doña Rosa María a visitar a Olga Vásquez su novia, después irían a una fiesta taurina que se celebraba en la plaza de Linares. Doña Rosa María se dirigió a su hijo para indicarle que fuera solo a la plaza de toros que luego irían a visitar a su prometida. Así lo hizo Ignacio; se fue a la corrida. Esta fue la última vez que doña Rosa María vio a su hijo con vida.

Era costumbre en las fiestas taurinas, que al final de las corridas se ofreciera un toro manso para ser lidiado por el público, lo denominaban el toro embolado. Ignacio saltó al ruedo, sin haberse percatado que por una equivocación en los encierros, el toro destinado al público era bravo de casta y no manso como lo indicaba la costumbre de las fiestas; y producto de ambas circunstancias, la inexperiencia del joven y la bravura del animal, el joven perdió la vida: el toro le rompió de una cornada las arterias y venas del cuello, faltaban 8 días para casarse son su prometida Olga Vásquez. Zeneyda y Rosalba se encontraban esa fatídica tarde en el teatro, en una función vespertina de cine.

Es así como Ana Rita, en compañía de Jaime y José Valentín fueron a Sevilla con ocasión de la visita de condolencia a la familia Restrepo Echeverri por la muerte de Ignacio; Rosalba y Jaime se hicieron novios y don Gregorio moriría un mes después, producto de la pena moral por la muerte de su hijo. Zeneyda, quien había estudiado en el Liceo Femenino de Sevilla, en ausencia de Ignacio, entró a apoyar a don Gregorio y a Gonzalo quien era empleado del Banco de Colombia, en las obligaciones económicas de la familia: fue nombrada maestra en una vereda de Sevilla.

A la usanza de la época las visitas de Jaime a su prometida se hacían en la sala de la casa ante la supervisión inquisidora de doña Rosa María. La casa de la familia Restrepo Echeverri era esquinera, estaba ubicada en la calle 56 con carrera 48, tenía paredes blancas rematadas en sócalo de tablones de madera hasta la altura de aproximadamente un metro, de color verde claro; tenía tres puerta-ventanas con chambrana igualmente de color verde claro. Un encuentro de los jóvenes enamorados, en una de ellas quedó plasmado en una foto en donde el tío Jaime en una actitud del galán trata de conquistar a la joven con una mirada risueña, Rosalba le corresponde la mirada con fina coquetería pero a la vez con la dignidad y el pudor que acompañaba a las jóvenes bien criadas en el seno de familias católicas y de arraigados principios morales.

Ocasionalmente los novios paseaban por el parque principal de Sevilla con ocasion de la retreta, de gancho o tímidamente tomados de la mano, en compañía de otras parejas de enamorados del pueblo cafetero: Belisa Zuluaga Echeverri y Humberto Victoria Bermeo; Oscar Zuluaga Echeverri y Yuszara Abdala, José Joaquín Zuluaga Echeverri y Maruja Galvis Rojas, Pedronel Rojas y Flor Galvis entre otras.

Rosalba y Jaime se casaron el seis de agosto de 1953 en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen en Sevilla, en ceremonia presidida por le sacerdote Gabriel Ribadeneira. Jaime llevaba puesto un vestido de paño inglés café claro, camisa blanca, corbata de seda italiana y un sobrero Borsalino, como se estilaba en la década de los años 50. Rosalba llevaba un vestido de yersina color azul turquí, de manga larga, en línea A, de cuello angosto y con prenses laterales a la altura del hombro, los que se iniciaban a partir broches largos de fina fantasía; llevaba un sobrero ajustado al estilo isabelino y una cartera que sus hijas recuerdan como un hermoso "baulito" con el que jugaban siendo niñas.

Luis Abel Arango, su esposa Ana Rita, Arturo y José Valentín asistieron a la boda, se hospedaron en la Pensión Bogotá que estaba situada enfrente de la Iglesia principal. A Ana Rita como hermana mayor, le correspondía asistir a su hermano en los preliminares de la boda en reemplazo de doña Cecilia; en los afanes de último momento y atendiendo una invitación a un desayuno, su último desayuno de soltero, como parte de una atención que ofrecieron don José Dolores Zuluaga y sus esposa María del Carmen Echeverri a la familia Mejía Arango, Jaime desayunó con “rellenas”; en la época era un sacrilegio comulgar sin el ayuno previo establecido por la Iglesia Católica. Nunca hemos sabido como se superó el incidente.

Rosalba y Jaime vivirían muchos y felices años de matrimonio, tuvieron 11 hijos. Se radicaron inicialmente en Sevilla por un tiempo pero luego iniciaron un trasegar por Tuluá, Tesorito que era la finca del tío Luís Abel Arango y su esposa Ana Rita, Barragán en la parte alta del municipio de Tuluá, La Paila en el municipio de Zarzal, Andalucía, nuevamente en Sevilla y finalmente en Pereira. Vivieron de conformidad con los postulados de la Santa Madre Iglesia, estuvieron juntos en la alegría y en el dolor, en la salud y en la efermedad, en la prosperidad y en la adversidad y conforme a las palabras que les dijo el padre Ribadeneira aquella soleada mañana del domingo cuando se casaron allá en el próspero pueblo cafetero de Sevilla: “Hasta que la muerte los separe”.
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Nota de Bernardo Mejía Arango, junio 16 de 2010:
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Con motivo de los funerales en esta fecha, de Maruja Galvis, la madre de Cesar Zuluaga Galvis, estuve observando enfrente de la Iglesia que está en uno de los costados del parque principal de Sevilla, todavía existe la pensión Bogotá que se menciona en esta crónica. No pude resistir la tentación de entrar para verla. Me puse a conversar con el actual propietario a quien entre otras cosas le pregunté desde cuando existía la pensión Bogotá en ese sitio, la respuesta fué: "desde siempre".
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Nota de Bernardo Mejía junio 4 de 2010:
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Lo escrito, escrito está. Esta es una manera de no permitir que esas cosas lindas se pierdan en el cuarto de los reblujos de la vida. Igual es una manera de honrar la memoria de nuestros viejos, por todos los cuidados que nos prodigaron, por todo el cariño que nos dieron, así nos hayan dado fuete todo el que nos chupáramos o le hayan sacado machete a los pretendientes tempranos de las niñas volantonas allá en la casa del Pízamo, en el Pereira de los setentas.

Alguien tiene que poner los recuerdos en el papel para que no se pierdan en la bruma de los tiempos. Es una forma de agradecerle al tío ese que venía desde Pereira, donde las hijas ya no le paraban bolas, a joder a los sobrinos de Buga a las cuatro de la mañana tomando una ducha tempranera y uno el sueño acumulado de todo un año de madrugar a rezar (En ese tiempo yo estudiaba interno en el seminario de los padres Capuchinos en Manizales), a estudiar y a jugar.

Si alguien vivió la vida como Dios manda, ese fue el tío Jaime, exquisitamente jodón, llegó a ganarse el corazón de todos nosotros a punta de ordeñar arañas y culebras imaginarias cuando no había leche para los gastos de la casa, mostrarnos las minas de azafrán cada que podía (Hablando del tono colorado de las tierras a la orilla de algunas carreteras entre las cuales estaban las de Calima), que vivió en una casa imaginaria en la que se deslizaba sobre mantequilla y que se reía de una manera socarrona, escasa en carcajadas las que mas bien salían de su boca a manera de silbidos mientras la barriga le brincaba; esa es la imagen que conservo de mi tío. En medio de toda esta mamadera de gallo llegamos a quererlo casi como a nuestro papá, quien era muy seco y poco expresivo, las vivencias de años lejanos lo tenían doblegado, era callado y casi que esquivamente sumiso.

El tío Jaime, en medio de la vida tan apretada en términos económicos, le dio a su familia una casa en modesto barrio de Pereira pero la llenó de amor, un ingrediente probablemente escaso en las casas de los barrios elegantes; la llenó igualmente de de dulzura, la que se cristalizó en forma de caramelos, todavía recuerdo como estiraba la miel en una horqueta de guayabo especialmente diseñada para esa faena. En su tarea siempre contó con la compañía de Rosalba, a quien le sobraba la paciencia pero igualmente le sobraba el amor y la ternura, estos componentes suavizaban los momentos que el tío, en el afán de hacer las cosas bien, se volvía inmamablemente jodón. Por eso es que era tan bueno ir donde el tío mamagallista y su esposa Rosa como él la llamaba en ocasiones cuando no estaba tan contento como siempre.